Vulé vu cushé avé muá, se suá

Era una cría cuando esta peli salió en el cine. No la vi en el momento, pero mi tío tenía la Banda Sonora Original (con original me refiero también a comprada, que mi tío es muy amigo de comprarse cosas originales, y probablemente fue él quien me pegó esa manía – llámesele vicio si se quiere) y se la robé (tomé prestada)… porque era una sobrina adorable, entre otras razones.

Casi le rallé el CD de tantas veces que lo oí, y lo más gracioso es que las canciones de amor no me gustaban, porque era yo una niña rebelde en contra de los sentimientos – y más aún los románticos ¡por Dios, qué asco! – así que oía una y otra vez las cinco que no son pastelosas: el tango, las del cancán, y, por supuesto: la de Lady Marmalade. Como una ingenua iba yo cantando por todas partes “¡Vulé vu cushé avé muá, se suá!” con un sentimiento interno de felicidad y superioridad, porque después de todo aquello era francés: ¡yo cantaba en francés! Hasta que un día mi padre  me dijo el significado de la repetida frase… Ups. La cara roja como un tomate y las cinco canciones que oía pasaron a ser cuatro.

Un día – no recuerdo cuándo ni por qué – decidí probar suerte a ver si mi tío tenía la película y podía prestármela. Si la música me gustaba tanto, quizá la peli también. Cuando la vi estaba yo más crecidita: creo que tenía yo 13 años. ¡Oys, lo que lloré! Y yo, que seguía en mi rebeldía sentimental y que solo había llorado con la que sigue siendo una de mis películas favoritas, Gladiator, sentí no solo la tristeza con la que te deja la película al final, sino la vergüenza de haber sido vista llorando. Aquello fue un golpe bajo para mi reputación.

El caso es que la película me gustó mucho a pesar de su extravagancia inicial y del sabor agridulce que deja el final. La música – toda – pasó a ser la banda sonora de mi vida. A todas horas la oía y la cantaba (excepto aquella frase en francés, por supuesto) y, sin embargo, no volví a ver la película en una temporada, a pesar de que me había reído mucho con ella y me había encantado.

De repente un día la vi en mi santuario de cine y música donde he pasado muchas tardes de mi vida y donde he comprado muchas películas – número no tan elevado como quisiera… pero en fin soy esclava de mi cartera y las empresas prefieren ganar mucho dinero de golpe que ganarse clientes fieles.

Moulin Rouge fue, junto con Gladiator – no es casualidad – la primera película que me compré con mi propio dinero. Dinero excelentemente bien gastado. Estuve una temporada poniéndome un día sí y otro también esta película. Aprendí diálogos y canciones. Amaba esa película. Mi familia llegó a detestarla.

Debo admitir que a ella le debo mucho porque gracias a ella superé mi rebeldía y aprendí a admitir que sentir y llorar y amar, todo es bonito y no algo de lo que avergonzarse.

La canción que dejo aquí es una de las más espectaculares de la película, aunque no mi favorita. (Ya he hablado de lo que me gusta la música, casi todo versiones de temazos clásicos y conocidísimos.) Espero que a alguien le guste… siempre se me pone la piel de gallina llegando al final, con los toques angustiosos de violín.

Baile increíble. Letra preciosa. Y un Ewan Mcgregor que, además de joven y guapísimo, canta genial.

PD. Espero que Youtube no me retire el vídeo como hicieron con el anterior que subí. Si sucediera y quisierais verlo igualmente, dadle al enlace que os lleva a la página y ya está. (Es obvio, lo sé, pero es una disculpa implícita, aunque son cosas que no puedo controlar)

6 comentarios sobre “Vulé vu cushé avé muá, se suá

  1. jajajajaja me encanta!!!!! Al menos la película despertó en ti lo que tenía que despertar! Que no solo está el vule vu cushe jajajaja

    A mí me pasó algo parecido, también pensaba que sabía algo de francés con esa frase y luego….ZASCA! Por cierto, esta canción es mi favorita de la peli. La parte que más me gusta es la de: Why does my heaaaaaaaart cryyyyyy feeeeeeeelings i can’t fiiiiight!!

    Espero que no me hayas pegado tu amor por la peli y no se me quede la cancioncita en la cabecita!

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  2. ¡Oh! También es una de mis películas preferidas. Yo sí que fui a verla al cine cuando la estrenaron y sí, también acabé llorando como una magdalena. Aún así, sabes que me gustan los finales tristes XDDD

    Ah, también escuché la BSO una y mil veces y me flipé cantándola una y mil veces más. ¡Gracias por traerme tan buenos recuerdo!

    Un besote

    PD: Vais a emocionarme con eso videos XDDD

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