Ay Susana…

Mi amiga Susana no me quiere, dice que sí, pero no me acepta como soy. ¿Por qué no me dejas expresarme, Susana? ¿Por qué no me dejas contarte tranquilamente el argumento de la última película que he visto y amado, mientras bajamos a paso ligero el último monte que hemos subido?

Mi amiga Susana dice que no quiere ser mi amiga porque echo peste, y después, tras una risa tonta y exagerada, que es la ejemplificación justa de su carácter, me dice: “Hasta luego, Maricarmen”, mientras gestualiza exagerados dos arcos con la mano.

Yo no sé si quiero ser amiga de Susana, o si la quiero, pero después de cenar chino y pintarle las uñas, he terminado contándole cosas muy íntimas. Ella me ha pagado el favor contándome que una vez le gustó un chico que se llamaba Montoya. Le gustaba a ella el nombre…

Pues después de todo me he quedado con las ganas de hablar con alguien de la última película que he visto y amado… ¡Ay, Susana!

 

2 comentarios sobre “Ay Susana…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s