Somos marcas en la arena

Llevo unos días así un poco de desengaño vital, desesperanza, o tal vez solo agotamiento. El caso es que el otro día escribí esto y quería compartirlo, por si a alguien le toca o se identifica o me quiere decir: «¿A dónde vas Anabel? Relaja, tranquila, tómate una tila.» Todo está bien, se aceptan sugerencias.Sigue leyendo «Somos marcas en la arena»

Soy…

Soy Anabel. Soy una gata ignorante Que cuenta a la pared el cuento De su pobre vida y arte. Soy un riachuelo que canta, Ahogadas las palabras entre sus claras aguas historias de todo y nada. Soy el silencioso sonido Que sigue al silencio del alba Serpenteando en su oído Palabras de sosiego y calma.Sigue leyendo «Soy…»

Diario de una profesora interina – V

De vez en cuando, entre porción de teorías soporíferas y demandas inútiles de atención, hago cositas interesantes con los alumnos. El otro día les puse el reto de escribir un relatillo inspirado en el de Julio Cortázar “Instrucciones para llorar”. Como se ha de predicar con el ejemplo, yo también me puse a escribir algo.Sigue leyendo «Diario de una profesora interina – V»

Diario de una escritora en pijama – 29

Han pasado meses desde la última vez que te abrí, diario. Supongo que cuando no hay mucho que contar, una pierde las ganas de buscar siquiera las palabras. Veo que la última vez dejé escrito que había empezado Jurassic Park. Bueno, pues que conste que no lo terminé, que está aparcado como muchos otros librosSigue leyendo «Diario de una escritora en pijama – 29»

Diario de una escritora en pijama – 26

Hace un par de años, mientras trataba de llenar mis pulmones de aire recargado de humedad en la zona de spa del gimnasio al que iba (cuando mi poder adquisitivo era considerablemente superior al de ahora – porque ahora no hay, o sea, es cero, que al menos es mejor que menos algo –), unSigue leyendo «Diario de una escritora en pijama – 26»